|
Asesorías Feng Shui a distancia por Sylvia Galleguillos
Desde hace muchos años Sylvia ha venido siendo requerida para hacer asesorías fuera de la Región Metropolitana, y en estos últimos años esos requerimientos han aumentado mucho, de manera proporcional al crecimiento de su prestigio como maestra internacional y al éxito de sus asesorías (la vasta mayoría de ellas le llegan por recomendación "de boca en boca").
Sin embargo, pocas veces eso logra concretarse, debido a los grandes costos involucrados, tanto para ella como para sus clientes. Para éstos últimos significa onerosos costos económicos pues deben costearle su transporte y estadía. Y para Sylvia significa costos en parte laborales y en parte de salud. Por una parte, su apretada agenda Santiaguina sufre cada vez que hay un viaje afuera, pues muchas cosas se postergan o quedan sin hacer. Y por la otra ella sufre esos costos más intangibles que tienen que ver con el cansancio y el estrés de los viajes.
Una alternativa en el pasado ha sido aunar esfuerzos. Se conciertan dos, tres o más personas, empresas o instituciones para llevar a Sylvia por un par de días a una localidad y se reparten los costos. Para Sylvia es más agitado, pero la posibilidad de maximizar el beneficio de su viaje lo hace merecer la pena. Así es como ha podido ir recientemente a Temuco y antes de eso a San Fernando, Chillán y Mendoza, en Argentina. Pero esta alternativa es difícil de organizar, por lo que no sucede muy a menudo.
Pero ahora, los desarrollos de las comunicaciones y las grandes posibilidades que nos brinda el internet, están haciendo posible para Sylvia un tipo de interaccción a distancia con sus clientes, que viene a asemejarse mucho a la interacción real que ocurre en una asesoría presencial.
Más aún: hay un apecto en el que la asesoría a distancia tiene una importante ventaja sobre la asesoría presencial, y es que fomenta mucho más decisivamente en el cliente su intimidad con el hábitat. Desde su fundación allá por 1995 Sylvia llamó a su Escuela: "Escuela Chilena de Feng Shui e intimidad con el hábitat", definiendo ya entonces al Feng Shui como una "conciencia profunda del entorno".
Y eso es porque sus lecturas de los textos clásicos chinos, con su insistencia en la necesidad de observar el alrededor, el relieve, el paisaje, los movimientos del agua y del viento, los pulsos de la vida, de las estaciones, los giros del sol, las fases de la luna y el curso de planetas y constelaciones, le generó a Sylvia la convicción profunda de que una de las bases del Feng Shui está en devolverle al hombre su sincronicidad y armonía con la naturaleza a través de su propia sensibilidad y de su propio esfuerzo por compenetrarse activamente con el entorno.
Sin esa educación de la sensibilidad, sin ese entrenamiento de la percepción, el Feng Shui es nada más que hojarasca, armazón sin sustancia o "chinoisserie" (imitación superficial de objetos y costumbres chinas), como dicen en Europa. Este es un tema recurrente en sus asesorías y en sus enseñanzas: "Aprende a sentir el espacio, a percibir el Yin Yang y el juego de los Cinco Agentes a través de la piel y de tus cinco sentidos."
Pero muchas veces en las asesorías presenciales, como en ellas Sylvia pone en juego toda su capacidad de observación, toda su sensibilidad, para encontrar el problema principal y dar el diagnóstico, para el cliente es muy fácil descansar completamente en ella y abdicar así de su propia necesidad de manterse alerta y sensitivo con respecto a su entorno. Se colocan entonces los objetos recomendados, se desplazan los muebles, se pintan las habitaciones o lo que sea, pero sin mucho espíritu de observación, sin gran atención ni conciencia, sin lograr compenetrarse con el hábitat.
No así las asesorías a distancia. Allí es al revés, pues Sylvia es entonces la que depende de sus clientes para que sientan, estudien y observen sus entornos con la piel y todos los sentidos. Y eso es lo que sucede. A través de las preguntas de Sylvia, en su diálogo con ella, los clientes van estudiando ellos mismos meticulosamente sus entornos. Y no es solamente lo grueso y lo obvio, sino también lo sutil e intangible. "¿Qué sensación te produce ese pasillo? ¿Hay atmósfera de libertad o de encierro en esa recámara? ¿Es húmedo el baño? ¿Por dónde llega más el sol? ¿Las ventanas hacia dónde miran? ¿Dónde le gusta más estar a tu mascota?" O, si se trata de un proyecto por construir: "Ese cerro hacia el Norte, ¿qué forma te evoca, te tapa o te da libertad? ¿Esas casas hacia el oeste, para qué las ocupan, quienes viven en ellas? ¿Hacia donde va el declive, el curso de agua? ¿Hacia donde está el sitio mejor protegido del viento? Etc., etc.
Se puede ver, entonces, cómo la asesoría se va transformando en una verdadera clase práctica de la manera cómo los maestros estudian el entorno. Esa exigencia de observación personal y directa de tu propio entorno es el gran plus de las asesorías a distancia, su no despreciable ventaja.
¿Cómo funcionan las asesorías a distancia?
Todo empieza por concertarlas, primero escribiendo un email o telefoneando a la sede de la Escuela en Santiago, luego de lo cual se conversa personalmente con Sylvia para acordar valores y términos de la asesoría. Acordado lo anterior, el cliente envía por correo electrónico la dirección exacta de la contrucción y un plano (que puede ser a mano alzada) indicando el norte y nombrando cada habitación con su función. Y también envía los nombres, fechas y país de nacimiento de todos los habitantes de su entorno.
Luego de eso, se establece una interacción personalizada entre Sylvia y el cliente, que podrá tomar varias formas, dependiendo de las capacidades técnicas de comunicación de que el cliente disponga. Si esas capacidades no son muchas se interactuará por lo menos vía correo electrónico, con dos sesiones de conversación telefónica entre Sylvia y el cliente, una para investigar el entorno y otra para entregar su diagnóstico y sugerencias de cambios. Pero también puede involucrar más que eso, tal como envíos de fotos o videos del entorno, comunicación visual en vivo por webcams (video por internet), y otras modalidades de comunicación que el internet hace posibles. La asesoría culmina con la entrega de un informe por correo electrónico.
Si te interesa la posibilidad de una asesoría a distancia de Sylvia Galleguillos, usa este enlace para escribirnos a la sede de la Escuela Chilena de Feng Shui, escogiendo el motivo: "asesoría a distancia": Consultar por asesoría a distancia
|